Estaciones aburridas, de Satô Haruo

¿Cómo es que Haruo Satô jamás fue traducido al francés antes de que las ediciones (Les Belles Lettres) publicaran esta colección de cuentos ” Mornes saisons “? Es difícil de argumentar… Más que nada porque Haruo Satô fue, según Wikipedia, el maestro de dos enormes escritores japoneses que tradujeron al francés a lo largo de un largo tiempo y que aprecio de enorme manera, a entender, Masuji Ibuse y Osamu Dazai. Aquí hay un escritor japonés reconocido en su país, que se distinguió de “L’ordre de la Culture”, y por último anunciado en Francia (cincuenta años después de su muerte). Aunque me agrada principalmente la literatura no contemporánea de la tierra del sol naciente, no me costó bastante más despertar mi curiosidad. Conociendo Les Belles Lettres y su colección encargada de la literatura asiática (Japón/China), no dudé ni un instante en hallar este libro.

“Mornes saisons” es, entonces, una colección de cuentos compuesta por 4 cuentos, el primero (y el más grande) de los cuales proporciona título al libro en su grupo. Además, sólo hablaré aquí de la primera historia, pero para su información aquí está el título de los otros tres textos: “La maison de l’épagneul”, “L’Empreinte” y “Clair de lune”.

Así, el narrador escoge moverse con su mujer al campo. Este último quiere escapar de la ciudad más importante, de su historia tumultuosa y de su ritmo frenético. Acompañados por sus dos perros, esta pareja quiere volver a una vida más armoniosa, más fácil, más natural… La localidad es tan ruidosa en tanto que el campo es tan relajado. Además, este hombre y esta mujer caen bajo el hechizo de una vieja casa dejada, su jardín que sufre la injerencia del obsoleto dueño fue una vez magnífico, uno todavía lo adivina, porque todavía no ha caído totalmente en el estado salvaje.

“Pero lo que más le horrorizó no fue la determinación violenta de la naturaleza. Por el opuesto, eran los últimos vestigios de la distinción de una organización arreglada por la mano del hombre, que mantenía una tenue vida dentro de este caos. Era el fantasma de un testamento”.

Al inicio, todo va bien y el narrador se ve hallar su alegría de vivir, su mujer está tranquila. No obstante, de a poco el marido es ganado por la melancolía. Contempla esta naturaleza deprimente y lluviosa que termina oprimiéndolo, como si podría haber sido derrotado por ella. Deprimido, intenta esconder su condición a su mujer, pero comienza a oír lo que nadie oye y a conocer lo que nadie ve, lo que no existe… El narrador se preocupa por sus perros que por el momento no argumentan a estas llamadas, pelea contra lo que le circunda, contra lo que vino a buscar, la naturaleza y la tranquilidad. El marido quiere creer en sus obsesiones mientras su mujer por último sabe su disparidad.

La escritura de Satô Haruo es siempre precisa, pero también intensamente delicada. En la sección primera del texto, el creador habla de forma exclusiva de la naturaleza, del jardín que circunda la vivienda y de las plantas que la conforman. Es tan espectacular… Nos encanta lo que leemos, nos atrae esta naturaleza bellamente descrita, nos tranquiliza, nos hace contentos. No obstante, uno empieza a dudar como el narrador de este lugar idílico. ¿Es esto un Jardín del Edén? El calmante proporciona paso a la irritación y la molestia. Así que, precisamente, este cuento trata el tema del hombre y su relación con la naturaleza, pero no sólo”. Mornes saisons” también habla de soledad. Por último, esto es lo que me se ve… Como habréis comprendido, me gustó bastante este cuento y los otros contenidos escritos que les invito a conocer en esta colección de cuentos. Me hago una pregunta si están previstas otras traducciones de este creador, pero me gustaría tanto conocer “Melancolía rural” y “Melancolía urbana” de Haruo Satô.

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